Si-Pal-Ki es un arte marcial coreano que utiliza las armas
naturales del cuerpo y también otra buena cantidad de armas nacidas de la
necesidad de defensa ante otros guerreros mejor dotados de armamento.
Su origen se
remonta a tiempos inmemoriales. Seria vano tratar de atribuirle uno; la lucha
es tan común al hombre como el comer y el hablar. Los hombres comenzaron a
comunicarse oralmente y luego a pelear. A medida que paso
el tiempo y obtuvo experiencia, descubrió que ciertos refinamientos hacían más
eficaz la lucha. Uno de ellos consistió en la utilización de armas, incluyendo
el arte de manejar partes del cuerpo como tales.
Los pueblos de
Oriente, con un pasado étnico común y la comunicación a través de la conquista,
el arte, la literatura y los conocimientos, desarrollaron métodos de combate
siguiendo líneas semejantes. Por lo general, hay tantas historias de los
orígenes de las artes marciales como pueblos que las cuentan.
Existe una leyenda
china sobre el origen del Kung Fu o Kempo. Se refiere al monje budista que llego desde la India
hasta el templo de So Rim Sa
(Shao Lin) para instruir a
uno de los reyes chinos de la antiguedad en las
enseñanzas de Buda. Llamado Bodhidharma, estableció
el budismo zen en ese templo (Zen, en japonés; Ch'an en China y Soun en Corea. Ch'an es una abreviatura de Ch'an-an, que es una transcripción fonética del sanscrito Dhyana. Esta palabra designa -en sentido literal- los
ejercicios de meditación progresivos y técnicas que se prescribían de monjes a
monjes). Cuando sus seguidores chinos quedaban físicamente exhaustos debido a
la rigurosa disciplina y al paso severo establecido para ellos, Bodhidharma delineo un sistema de ejercicios físicos y
mentales en el I-Chin-Sutra, para liberarse a si mismos de todo control
consciente y alcanzar la iluminación. Sus seguidores trabajaron con ellos (Eran
formas del sistema indio de combate con la mano abierta) hasta convertirse en
los luchadores mas formidables de la China. Al sistema de pelea lo denominaron
Kwon Bop y se sospecha que fue propagado
posteriormente por monjes budistas a través de Corea, Japón y Okinawa. Y es
precisamente el sistema primario del cual derivaron todas las demás formas de
combate con la mano abierta.
Además de la
probabilidad de la influencia china, la única referencia conocida sobre el
origen de las artes de guerra coreanas, es que hace más de dos mil años, los
nobles y caballeros de Corea desarrollaron una técnica de lucha utilizando las
manos y los pies.
En la ciudad de Kionglu, capital del antiguo reino de Sila, dos gigantes se
enfrentan entre si en posición de combate. Tallados en la pared de la torre de
un templo budista de casi dos mil años de antiguedad,
subsisten como testimonio del desarrollo primitivo de las artes de combate
coreanas.
Sipalki o las dieciocho
técnicas de combate, deriva entonces de antiguas formas de pelea con el pie, la
mano y la cabeza, y con armas inventadas a partir de utensilios de labranza y
de trabajo. El ingenio del hombre las convirtió en armas defensivas; empleadas
con habilidades especiales de pelea. Así obtenían alimento y a la vez se
defendían contra los enemigos naturales.
El arte primitivo
de defensa personal en Corea se llamaba Soo Bak. Era popular entre el pueblo, tan antiguo como la
nación misma. Hace alrededor de 1400 años, en el reinado de Chin Heung, los aristócratas jóvenes de Sila integraron un
cuerpo de guerreros al que llamaron Hwa Rang Do. El objetivo era defender a su reino de las
invasiones de sus poderosos vecinos septentrionales. Fueron a las montañas y a
la costa para estudiar los estilos de pelea de los animales salvajes y
descubrir que tipo de posiciones defensivas y ofensivas les proporcionaban
mayor ventaja. Las adaptaron e incorporaron a los rigurosos ejercicios y la
intensa concentración de las disciplina enseñadas por los monjes budistas. Todo
esto preparo a los guerreros para coordinar mente y cuerpo en el sistema
llamado Soo Bak.
Con la victoria de
Sila, la península coreana se unifico por primera vez en la historia, como un
solo país. El Soo Bak
mantuvo su popularidad a través de las dinastías Sila y Koguryo;
alcanzando su punto culminante durante la dinastía siguiente; Koryo; gracias al cual , la
península adquirió su nombre actual.
Mas tarde, el Soo Bak, se popularizó entre el
pueblo como un deporte nacional. Llego a ser parte de la prueba de ingreso para
los aspirantes a un puesto en el departamento militar. Durante este tiempo, el
rey Chongio publico un texto ilustrado sobre las
artes de la guerra, al que llamo Muye-Dobo-Tongji (Libro ilustrado sobre artes marciales). Contenía la
sabiduría guerrera lograda hasta la dinastía Choson
(1392-1910).
Ya en épocas
recientes, la guerra chino-japonesa de fines del siglo pasado, sumió a
Corea en graves conflictos militares. Los estilos extranjeros de combate
influyeron en el pueblo coreano, que volvió a enriquecer sus conocimientos.
Esta breve
semblanza histórica muestra como a la sombra de las diferentes épocas y
situaciones se formo la capacidad defensiva y combativa del pueblo coreano.
Sometidos a tiempos de guerra y periodos de paz, puso en practica lo aprendido
durante los primeros y los practicaba y desarrollaba aun mas en los segundos.
La situación geográfica de la península coreana los hacia siempre objeto de las
apetencias de los invasores pueblos vecinos.
Así se fueron
formando las técnicas marciales que agrupa el Sipalki.
Hoy en día sintetizadas en "18 técnicas"; tres de ellas de "mano
vacía" o sin armas, y las 15 restantes con variedades de armas.
Fuente:
colección Revista YUDO KARATE (Editora SEMPAI), Título SIPALKI-DO - Yoo Soo Nam
(el arte marcial de Corea)